Deseos
He tenido muchos deseos, fallidos, en espera y cumplidos; de los últimos es de los que te quiero hablar… tu los conoces bien.
Esa brisa que respiras por la mañana y te calma, por que es difícil, pero al final todo está bien… Juntos sin seguir una línea fija.
Y ruego cuando cierras los ojos por las noches, que sigas aquí.
Una simple espera, que a la larga enloquece… me haces calmar al ver tu llegar, siempre lo haces. Tu presencia me extasía y te admiro cuando no me ves; y mi secreto más profundo es que siento más que ver, eres todo de lo que esperaba… ¿no lo ves?
Caigo en un sueño profundo, y la mejor parte es cuando siento el suelo en mis pies, y tus manos en mi piel, tu cabeza en mi pecho… y así hasta que no distingo cuando acabo y cuando empiezas.
¿No te da nostalgia tanta felicidad? Es como recordar desde este instante todos los momentos felices y vivir ahí para siempre… me pregunto como sería el mundo si fuese así.
Somos frágiles, no lo niego, pero cuando te conviertes en mar, me convierto en arena y brisa si es necesario. A veces cansa y es agotador, pero no hay prisa en demasía; aunque me mate a veces, pero siempre, sin preguntarme si quiero, me haces renacer de los más oscuros y profundos rincones de mí… de ello no me preocupo, solamente me preocupo si presenciaré para cuando te des cuenta de ello y no me mate el dolor primero.
Aunque sé que te vas a dar cuenta, tarde o temprano… tal vez en este mismo momento lo estés haciendo.
Y de ahora en adelante sólo nos quedarán los momentos felices, de los que vivimos, recordamos y respiramos.
Juntos hasta que se nos olvide de que estamos hechos y sólo podamos completarnos el uno al otro. De aquí hasta el fin, de aquí hasta donde converja un puñado de sueños, de aquí hasta donde podamos convergernos.
…
Disculpa, ha sido tarde.

