
Odio mi espalda ancha,
Mis hombros gruesos,
Mi nulo mentón,
Mi papada que sobra,
Mis piernas cortas,
Mi cintura cuadrada,
Mis gorditos de los lados,
Mis pies grandes,
La piel flácida de mi rostro,
Mis dientes pequeños,
Mi encía que sobresale al reír,
Odio verme tan mal,
Odio lo que veo cuando estoy frente al espejo,
Me odio tanto y tan fuerte, que me dan ganas de molerme diario el rostro a golpes,
Odio mis putos ojos caídos, tristes, derretidos y amarillos
Mi maldita trompa y sus rayas a los lados de la nariz y la boca,
Odio no reconocerme en fotos ni en reflejos,
Odio ser tan desagradable, doy asco,
Doy pena, lástima y asco, mucho asco.
Odio mi voz irritante y ruidosa,
Odio mi perfil, me dan ganas de matarme.
Como quisiera sentir lo que sienten las personas bellas,
Como quisiera a falta de posibles y a sobra de deseos imposibles tener el valor de ponerle fin a esto, de acabar, es una puta tortura vivir siendo éste, a quien tanto odio, que da asco, lástima, y sólo termina siendo una ridícula y fea persona que se queja.

Autor: Roberto González Rivera

