¿Qué son las «Gyaru» en Japón?

Un Viaje por el Glitter, el Bronceado y la Moda Extrema

Ah, Japón, el país del sushi, los robots y… las «Gyaru». Sí, las Gyaru (que no son lo mismo que las «Gal», pero ya llegaremos a eso) son una subcultura que hará que te preguntes si las tendencias de los años 2000 tomaron vida propia y decidieron quedarse a vivir entre nosotros. Pero, oye, no estamos aquí para juzgar… bueno, tal vez un poco.

¿Pero qué diablos es una «Gyaru»?

Imagínate una mezcla explosiva de un bronceado nivel «me pasé tres horas en una cama de bronceado» con el cabello teñido de rubio platino, y un maquillaje que tiene más capas que una tarta de bodas. Añádele ropa que grita «quiero que me veas desde la Luna» y, ¡bam!, tienes a una Gyaru. Pero no te equivoques, ser una Gyaru es más que un look; es un estilo de vida. Un estilo de vida que dice «las reglas de la moda son para los débiles».

«Gal» vs «Gyaru»: No es lo Mismo, ¿eh?

Primero lo primero, aclaramos el dilema: «Gal» y «Gyaru» no son sinónimos, aunque muchos los usen así. «Gyaru» es la palabra japonesa y original que abarca toda esta subcultura vibrante, mientras que «Gal» es una adaptación más occidentalizada y menos precisa. Piensa en «Gal» como una versión más light y reducida del término, un intento de los extranjeros de simplificar lo que no puede simplificarse. Así que, cuando hablamos de «Gyaru», estamos hablando del paquete completo, no de una versión diluida.

Orígenes de la Movida: Un Revolcón a la Tradición Japonesa

El fenómeno «Gyaru» comenzó en los años 90 como un acto de rebelión contra la cultura tradicional japonesa. Porque, vamos, ¿quién quiere ser la típica oficinista con traje gris cuando puedes ser una reina del glitter y el bronceado? Las chicas Gyaru desafiaban todos los estándares de belleza japoneses: abrazaban la piel bronceada (en un país que prefiere la piel pálida), decoloraban sus cabellos hasta tonos imposibles y se maquillaban como si cada día fuera Halloween, pero con más brillo.

Los Subgéneros de las Gyaru: Hay de Todo en el Menú

Dentro del mundo Gyaru, hay más categorías que episodios de One Piece. Aquí te dejo algunas para que no te pierdas en el mar de pestañas postizas:

  • Kogal: Estas chicas llevan el uniforme escolar a un nivel completamente nuevo, con faldas más cortas que un tuit y calcetines tan sueltos que desafían la gravedad.
  • Yamanba y Manba: ¿Te gusta el bronceado extremo y el maquillaje blanco alrededor de los ojos? ¡Felicidades, este es tu estilo! Parece salido de un videoclip de los 2000, y no podemos quejarnos.
  • Hime Gyaru: Las princesas de la movida Gyaru. Piensa en vestidos pomposos, cabello súper rizado, y una obsesión por el rosa que haría que incluso Hello Kitty se sienta sobria.

El Lenguaje Gyaru: Porque Hablar Normal es Demasiado Mainstream

Las Gyaru no solo transforman su apariencia, sino también su manera de hablar. Porque, claro, si vas a romper las reglas de la moda, ¿por qué no hacer lo mismo con el idioma? Su jerga es una mezcla de japonés, palabras en inglés y un montón de inventos lingüísticos que, sinceramente, podrían parecer encantamientos para invocar más brillo.

La Gran Pregunta: ¿Por Qué?

¿Por qué alguien decide ser una Gyaru? ¡Porque pueden! Ser una Gyaru es una forma de autoexpresión que le grita al mundo «no me importa lo que pienses». Es una forma de desafiar las normas y celebrar la individualidad en un país donde la conformidad suele ser la regla. Y, por supuesto, también porque a veces es simplemente divertido llevar el maquillaje más dramático que encuentres y salir a deslumbrar al mundo (literalmente).

¿Y Hoy en Día? ¿Dónde Están las Gyaru?

Las Gyaru de los 90 y 2000 han evolucionado, pero el espíritu sigue ahí. Algunas han suavizado su apariencia (adiós, bronceado al límite), pero la esencia de rebelión y autoexpresión sigue intacta. Ahora, se inclinan más por un look estilo «influencer de Instagram con mil filtros», pero la actitud desafiante y el amor por el brillo siguen firmes.

Conclusión: Amarlas, Odiarlas, Pero Nunca Ignorarlas

Las Gyaru pueden ser un poco… excesivas, pero nadie puede negar que tienen un lugar icónico en la cultura pop japonesa. Son un recordatorio de que la moda puede ser divertida, extrema y un poco loca. Pero, sobre todo, son la prueba de que siempre hay espacio para un poco más de brillo en el mundo. Así que, la próxima vez que veas a alguien con un bronceado nivel «tostadora» y pestañas que podrían despegar un avión, ya sabes: es solo una Gyaru siendo fiel a sí misma.

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