La Fantasía del Agua Pura en Roma

Esto entra seguramente entre las cosas que debes saber si irás a Roma. La ciudad eterna. No solo famosa por su arquitectura, su arte y su historia, sino también por una de las creencias más encantadoras y, digámoslo con toda la cortesía posible, totalmente exageradas: que las famosas fuentes públicas de Roma, esas entrañables «nasoni», ofrecen agua tan pura y prístina que hasta los dioses del Olimpo la embotellarían si tuvieran la oportunidad.

Es fascinante cómo los turistas, envueltos en la magia de la ciudad, beben con orgullo de estas fuentes, convencidos de que están obteniendo algo más puro que el agua embotellada, como si estuvieran participando en un ritual sagrado. Porque claro, nada dice «limpieza absoluta» como un chorro de agua que fluye por tuberías centenarias, expuesto a la amable contaminación del tráfico romano y a las incontables manos y bocas que la tocan diariamente. Todo muy higiénico, ¿no?

Antigüedad = Pureza, ¿cierto?

Seamos honestos, hay algo absolutamente romántico en beber de una fuente en una ciudad tan antigua como Roma. ¿Qué importa si las tuberías que transportan esa agua han estado ahí desde que los gladiadores luchaban en el Coliseo? ¿Detalles menores? Aunque esas mismas tuberías podrían estar filtrando metales pesados o contaminantes, los turistas parecen asumir que el aura histórica de la ciudad de alguna manera purifica el agua por arte de magia.

Porque, claro, ¿cómo podrían las viejas tuberías de Roma, muchas de las cuales no han visto una renovación en décadas, ser menos seguras que el agua embotellada? Después de todo, el envejecimiento solo mejora las cosas, como el vino, ¿verdad?

El toque especial de las «nasoni»

Pero espera, hay más. Estas fuentes, expuestas al aire libre y tocadas por miles de personas, también añaden un «sabor especial». Claro, el polvo, la contaminación del tráfico y las bacterias de las mascotas que también beben de ellas son solo condimentos adicionales en esta experiencia única. ¿Quién necesita pagar por agua filtrada y embotellada cuando puedes obtener todo este “carácter” gratis?

Y no olvidemos el toque local: cada día, miles de personas ponen sus manos, sus caras, e incluso a veces sus pies en esas mismas fuentes. Un verdadero buffet de gérmenes para tu paladar. Pero bueno, ¿qué son unas cuantas bacterias cuando puedes sentirte parte de la historia?

Agua embotellada, qué ordinario

Ahora, ¿quién en su sano juicio compraría agua embotellada en Roma? ¡Qué cosa tan común! Después de todo, ¿quién quiere algo tan aburridamente limpio y controlado, pasado por rigurosos procesos de filtración y envasado en condiciones casi quirúrgicas? ¿Dónde está la emoción en eso? Lo que los turistas realmente buscan es esa experiencia auténtica, ese trago de historia, sin importar que pueda venir con una pizca de contaminación urbana.

Conclusión

Al final del día, el mito de la pureza de las fuentes romanas es una fantasía encantadora, y como todas las fantasías, tiene sus devotos. Pero, por supuesto, si prefieres arriesgarte con agua que ha sido tocada por la historia (y por incontables turistas y sus mascotas), adelante, ¡brinda con una buena dosis de esnobismo! Solo recuerda que la próxima vez que compres agua embotellada, te estarás perdiendo esa experiencia única de beber directamente del corazón de una de las ciudades más antiguas del mundo. Porque nada dice «pura» como un trago de la calle.

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